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Hace ya muchos años, Valle de Bravo se
convirtió en el lugar favorito de
descanso de muchos habitantes del Distrito Federal, de Toluca y de otros
rincones de la República, deseosos de reponerse del
estrés al que los mantiene sujetos la actividad
cotidiana. Asimismo, de extranjeros que han
idealizado un lugar paradisíaco para diversificar sus ocios.
Lo encontraron en el estado de México.
El 11 de septiembre de 1971 se efectuó en este
lugar un festival de rock que marcó un cambio
importante en algunos rubros, en la mentalidad
de la juventud de la época que ahí se dio cita y
que, conjuntamente con otros fenómenos
sociopolíticos, habría de derivar en un
sentimiento de libertad de pensamiento y de conductas.
A partir de entonces, esta población
abrió sus puertas al mundo, como
el que abre el corazón para aceptar al trashumante que busca cobijo y
consuelo.
Valle de Bravo es un lugar privilegiado que por lo mismo, no
ha podido
escapar de la óptica de los mandatarios, que lo han convertido en escenario
de arreglos políticos, lo mismo que de
culturales. A veces es necesario creer en los
buenos propósitos.
Hubo un gobernante cuyo afán fue hacer realidad un proyecto
denominado 20-20, Para el Pueblo Mágico de Valle de
Bravo. 2020, porque debe culminar en ese año y
que consiste en enlazar tres puntos que habrán de
ser turísticamente
importantes: el Nevado de Toluca, Valle de Bravo y
Temascaltepec.
En tal proyecto están contemplados
deportes que nunca se han practicado en Valle como el descenso en
rápidos y hasta esquí en nieve.
El mismo asunto prevé ejercicios como la pesca en lugares
adecuados como en la laguna de Valle de Bravo;
sitios ad-hoc para pilotos de parapente y
ala delta y de la construcción de 10
campos de golf, para goce de propios y de orientales.
Se sabe que los últimos disfrutan sobremanera la
práctica de este deporte.
Este ambicioso proyecto se pondrá en práctica en breve y
tocará al
gobernador Enrique Peña Nieto arrancarlo con capital de hombres de negocio,
que desde luego tienen pensado multiplicar la inversión
a largo plazo.
Valle de Bravo es una población pintoresca, cuyos paisajes se
vieron
enriquecidos con la laguna que se formó cuando fue construida la presa
Miguel Alemán, en donde se practican diversos
deportes, como natación, regatas y otros. La
presa forma parte del Plan Cutzamala, desde donde se bombea agua
al estado de México y al Distrito Federal, de un lugar que está a 1,100
metros
sobre el nivel del mar, hasta 2,240 metros que tiene la ciudad de México.
De esta manera, el esfuerzo que se hace para allegar el vital
líquido a un estado y a una ciudad sumamente
poblados, es muy grande.
Desde luego, todo lo anterior merece un aplauso. Pero ¿qué
hacer para facilitar el tránsito en Valle de
Bravo, que cada día se llena de turistas, en
donde la circulación de carros es complicada y
sumamente caótica, aún sin el concurso de
visitantes? También es necesario pensar en una solución. |